mié
14
dic
2011
Desde la escalinata del Montjuic
Desde hace mucho tiempo he querido conocer Barcelona, una ciudad que me ha atraido siempre por su apoyo al diseño de vanguardia, por su arquitectura, en definitiva por todo lo que representa dentro de la cultura urbana en España y a nivel internacional.
Todos los años recibo invitaciones de Expominer, una de las ferias más importantes de minerales y fósiles, reune a miles de aficionados a este mundo tan particular, se celebra siempre en los meses de Noviembre en el Montjuic, y este año he tenido ocasión de ir por primera vez.
Aprovechando esta visita a Expominer nos hemos quedado unos dias en Barcelona para patear la ciudad. Ha sido poco tiempo, apenas 4 dias, pero me ha servido como primera toma de contacto con una ciudad que me ha resultado mucho más grande y estimulante de lo que esperaba.
Me gustan las ciudades grandes, casi tanto como un pequeño pueblecito de los montes de Málaga. A pesar de su enormidad, Barcelona se deja visitar bien, el metro funciona perfectamente, como en las grandes ciudades europeas, te desplazas rápidamente por su red subterránea y la arquitectura de la ciudad hace que te sientas cómodo casi en cualquier sitio.
Como no podía ser de otro modo, en esta primera visita de mi vida a Barcelona he querido conocer los puntos neurálgicos de la ciudad, lo más conocido e imprescindible.
El Paseo de Gracia lo hemos andado en todos los sentidos posibles, es una zona comercial en donde el arte del escaparatismo se lleva a extremos insospechados. Está en medio de ese inmenso tablero que cuadricula el mapa de Barcelona donde en cada esquina merece la pena pararse a ver las imponentes fachadas. En este paseo se encuentran la Casa de la Pedrera y la Casa Batlló, dos obras maestras de la arquitectura de Gaudí. En esta última entramos para dejar asombrarnos por cada rincón del interior de este edificio. Desgraciadamente no se me ha permitido publicar las fotos que realicé del edificio, bajo petición de la propia casa. ¿?
La Plaza Catalunya es como un punto de encuentro, un nudo comercial que une Las Ramblas con el Paseo de Gracia y con el Barrio Gótico.
Ventana en el barrio gótico
Este último absolutamente fascinante, es impactante como en unos pocos pasos sales de la urbe de arquitectura moderna y te adentras en calles al más puro estilo gótico, imprescindible perderse por esas calles.
Las Ramblas era otro de los lugares que deseaba conocer, famosa por sus puestos de flores, y animales ¿? por su arboleda, tiendas, etc. En medio de ella puedes pararte a visitar el Mercado de la Boquería.
Tras recorrer las Ramblas en dirección al puerto te encuentras con el famoso Monumento de Colón. No sabía que se podía subir a través de un ascensor por el interior del enorne pilar que sustenta la estatua. Y realmente merece la pena subir: desde los pies de Colón, a unos 60 metros se obtiene una vista espectacular del Puerto de Barcelona, Las Ramblas, y gran parte de la ciudad.
Una vez que llegamos a la estatua de Colón estamos en el Puerto, al parecer las Olimpiadas de 1992 fueron fundamentales para la reestructuración de este espacio abierto al mar, en donde se combina la tradición del barrio pesquero de la Barceloneta con las ofertas culturales, comerciales y de ocio más modernas, el Aquarium... etc
El dia elegido para ir al Montjuic y Expominer fué el sábado por la mañana.
Subiendo al Montjuic
Realmente impactante todo el complejo arquitectónico del Montjuic, utilizado en los Juegos Olímpicos de Barcelona, uno de los símbolos de la ciudad.
Se necesitaría un dia entero para conocer todo este espacio cultural, natural, histórico, expositivo... etc, que además, en otoño adquiere uno tono especial.
Columnas en Montjuic
Nosotros solo estuvimos una mañana y ocupamos gran parte de ese tiempo a Expominer, cita anual de los aficionados a los minerales. Para mi, que me han gustado desde siempre fué una gozada ver las decenas de stands de todo el mundo, ofreciendo las piezas más hermosas, con mi menudo presupuesto solo pude hacerme de algunas, más económicas, pero había desde todos los precios y calidades.
Quizá en el Montjuic, en las escalinatas de acceso al imponente edificio se dieron uno de esos momentos mágicos. Sentados en las escaleras nos quedamos callados un rato disfrutando de las impresionantes vistas de la ciudad desde allí arriba, mientras un artista callejero cantaba el tema "Al Alba" de Aute, y tarareado por el público presente. ¡¡¡Momentazo!!!
Interior centro comercial Arena
Muy cerquita del Montjuic está el centro comercial Arena, desde fuera parece una plaza de toros, pero es que lo fué en su momento, un impresionante y ejemplar trabajo de remodelación y alarde arquitectónico a convertido un espacio para "torturar animales" en un impactante espacio comercial de varias plantas, lleno a todas horas a reventar. Desde su azotea tambien tenemos unas buenas vistas del Montjuic y la ciudad.
Otro emblema de la modernidad, en el distrito tecnológico es la torre Agbar, un enorme "pepino" de 154 metros de altura que por la noche luce con los colores del Barça, es parecido al "Swiss Re" de Londres, aunque el de Barcelona al parecer está inspirado en las torres de la Sagrada Familia.
Menudos momentos pasamos a los pies de ese edificio haciéndonos fotos !! :-)
Barcelona en Otoño es muy bonita, pero en esa época es muy lluviosa, y aunque el tiempo fué benevolente los dos primeros dias, justo cuando decidimos ir a ver el Parque Güell, la lluvia hizo acto de presencia y a base de bien.
Mosaicos en el techo, en el parque Güell
Para llegar al Parque Güell hay que coger un autobús que se introduce por calles empinadas y estrechas hasta llegar a la ladera de la montaña del Carmelo, en donde está enclavado este gran jardín ideado por Gaudí y declarado Patrimonio de la Humanidad. A pesar de ser una obra humana, las columnas, edificios, plazas, mosaicos, escalinatas, esculturas ... todo en él tiene aspecto orgánico, de tal forma que te da la sensacion de haber crecido por si mismo. Incluida la famosa Salamandra, auténtico emblema de la ciudad.
Parque Güell
Varios artistas y grupos amenizan el paseo por este imponente parque, nos quedamos un rato a ver y oir a uno de los más clásicos en este lugar, los denominados "The Mañaners" que con su estilo a medio camino entre la Bossa Nova y el Reggae nos cautivaron.
Desgraciademente comenzó a llover y tuvimos que salir corriendo del parque sin haberlo disfrutado lo suficiente, pero como en Barcelona siempre hay algo que ver, nos fuimos al gran símbolo de la ciudad la imponente Sagrada Familia.
Nuestro primer encuentro con esta obra maestra de Gaudí fué en un paseo nocturno, salimos de una boca de metro, doblamos una esquina. y... zas!!!. nos la encontramos de lleno.
La Sagrada Familia (nocturna)
El impacto fué tremendo. La ves en fotos, en reportajes y te haces una idea pero cuando estás delante de ella te quedas sin palabras. Parece una mezcla entre un enorme árbol de miles de años y una montaña erosionada y esculpida por el viento, y el interior es absolutamente glorioso. Esas columnas, esa luz, esas formas naturales que parecen haber emergido por si mismas no dejan de causarte una extraña sensación. Al margen de su simbología religiosa debo decir que es uno de los lugares más impresionantes en los que he estado y en los que he sentido una real admiración de lo que una mente humana es capaz de idear.
Interior Sagrada Familia
En definitiva, Barcelona es una ciudad para patearsela, para perderse por sus calles, vivirla y sentirse partícipe de ella.
El vuelo desde Málaga no suele ser caro, eso si, el hospedaje puede ser un problema si no dispones de mucho presupuesto. Nosotros nos quedamos en un Hostal en una bocacalle del Paseo de Gracia. El edificio era realmente pintoresco, con esos ascensores de madera, y una estructura que nos recordaba al edificio de la película REC.
La ciudad además es algo cara en comparación con Málaga, prácticamente te cobran por todo y las entradas a espacios turisticos suele ser de una media de 17 euros.
Fotográficamente hablando es una ciudad donde te puedes inspirar mucho, aunque si vas por tiempo limitado te puedes sentir apabullado, y la lluvia tambien puede ser un problema en ese sentido, como me ha pasado.
En cualquier caso, en un viaje así hay que disfrutar de la estancia en una ciudad como esta, y si es en buena compañía como fué mi caso, también ;-)
Tengo que volver, me quedaron muchas cosas en el mapa por recorrer, pero bueno, allí estará siempre Barcelona esperando.
De momento la voy recordando por las fotos que hice, no tantas y tan buenas como quise, pero ahí están. Os dejo una selección.
Te recomiendo que hagas Click en la primera foto, dale al play de abajo a la derecha de la ventana que se abre, y déja que se vayan mostrando solas. ;-)
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Que bello recuerdo Lui, que bonita es Barcelona.
Si que es una ciudad bonita y estimulante Ana.
Gracias por pasarte, ya irán saliendo más fotos ;-)
