jue
22
dic
2011
Según la historia que siempre nos cuentan, la mula y el buey estaban en el pesebre para dar calor con su aliento al niño recién nacido.
No me considero creyente, pero la Navidad, la Natividad la veo cargada de simbolismo, y veo en esos dos animales, un gesto de generosidad y solidaridad que en estos tiempos que corren son más imprescindibles que siempre.
Sin el aliento, el ánimo y el apoyo de los demás es muy dificil salir adelante, por eso, ese es mi deseo en esta foto del Portal de Belén de mi propia casa.
"Que nunca te falte el aliento"
FELICES FIESTAS!!
Lui G. Marin.